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UOCRA Mujeres presentes en el Encuentro Regional de Movimientos Populares

Referentes y militantes de UOCRA Mujeres de las seccionales CABA, Lomas de Zamora y Monte Grande participaron del espacio de reflexión los días 27 y 28 de octubre de 2026 en la parroquia San José, ubicada en la Provincia de Buenos Aires.

Bajo el lema “Por una Magnífica Humanidad: los pueblos construyen organización, dignidad y esperanza” se compartió una mirada sobre los principales desafíos de nuestro tiempo: la profundización de las desigualdades, la concentración de la riqueza, la precarización laboral, la exclusión social y el impacto de las nuevas tecnologías en el mundo del trabajo. 

En la espera de la llegada del Papa León XIV a la Argentina, la UOCRA  participó de este espacio de intercambio y construcción colectiva, reafirmando el compromiso del movimiento obrero con las banderas históricas de Tierra, Techo y Trabajo, entendidas como derechos fundamentales para la dignidad de nuestros pueblos.

En ese marco, se destacó la necesidad de defender el trabajo digno, fortalecer la organización de los trabajadores y garantizar que el desarrollo tecnológico y productivo esté al servicio de las personas.

La declaración final estableció una agenda de compromisos que incluye la defensa de los derechos laborales, la soberanía sobre los bienes naturales, la integración sociourbana, el reconocimiento de las tareas de cuidado, el fortalecimiento de las comunidades y la unidad de los trabajadores y trabajadoras y movimientos populares, promoviendo una mayor articulación latinoamericana.

Uno de los ejes centrales de la reflexión, a partir de la encíclica Magnífica Humanitas del Papa León XIV, fue la contraposición entre la Torre de Babel y la reconstrucción de los muros de Jerusalén, relatada en el libro de Nehemías. Con esta alegoría se reflexionó sobre la responsabilidad compartida por todas las organizaciones de la comunidad en la construcción de una sociedad más justa.  

Para la UOCRA Mujeres, el encuentro representó una oportunidad para reafirmar el compromiso del movimiento obrero en la construcción de un proyecto de desarrollo con trabajo, producción, inclusión y justicia social. También constituye un llamado a profundizar los vínculos con los movimientos populares, las organizaciones comunitarias y las instituciones de la Iglesia, transformando las coincidencias en acciones concretas.